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Fiestas de la Bien Aparecida en Ampuero

Después de la celebración de Los Encierros, las fiestas continúan en el municipio cántabro de Ampuero con la celebración de la festividad de la Bien Aparecida.

Esta jornada la inician los más devotos recorriendo los 15 pasos que representan la Pasión de Cristo a lo largo de casi 5 kilómetros de subida hasta el santuario, en él que se venera la imagen de la patrona de Cantabria en el pequeño pueblo de Hoz de Marrón. Ésta romería atrae multitud de peregrinos de Cantabria y el resto de España.

Se suceden las misas a lo largo de la mañana y, tras sacar la imagen de Ntra. Sra. de La Virgen Aparecida en procesión, tiene lugar la comida campestre. A continuación comienza la romería que se prolonga a lo largo de la tarde, con el complemento de un importante mercadillo con productos agroalimentarios, dulces típicos, artesanía..., todo lo cual ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico Regional.

A media tarde en la plaza de toros de Ampuero se celebra un espectáculo taurino de rejoneo, que si el tiempo acompaña suele estar a rebosar de público. Más tarde la fiesta continúa con la verbena en la plaza mayor.

Las fiestas se prolongan hasta la Romería de San Mateo, el 21 de septiembre, fiesta local del municipio.

Se suceden las misas a lo largo de la mañana y, tras sacar la imagen de Ntra. Sra. de La Virgen Aparecida en procesión, tiene lugar la comida campestre. A continuación comienza la romería que se prolonga a lo largo de la tarde, con el complemento de un importante mercadillo con productos agroalimentarios, dulces típicos, artesanía..., todo lo cual ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico Regional.

A media tarde en la plaza de toros de Ampuero se celebra un espectáculo taurino de rejoneo, que si el tiempo acompaña suele estar a rebosar de público. Más tarde la fiesta continúa con la verbena en la plaza mayor.

Las fiestas se prolongan hasta la Romería de San Mateo, el 21 de septiembre, fiesta local del municipio.

Santuario de La Bien Aparecida

Acceso

Desde la localidad de Ampuero se toma la carretera de Udalla y desde ésta un desvío que conduce directamente hasta el Santuario, el cual, no obstante, está bien señalizado.

Época

La iglesia, austera y sencilla, se construyó en el siglo XVII, finalizándose a comienzos del XVIII. Los retablos son del siglo XVIII.

Descripción

La nave, con planta de cruz latina, está dividida en tres tramos cubiertos por bóvedas de crucería estrellada, con terceletes y combados, de tradición gótica. Tiene crucero y la cabecera es recta. La fachada principal está en el hastial, que presenta pórtico resaltado y puerta en arco de medio punto. Encima de la portada hay una espadaña con pináculos, con tres troneras con arco de medio punto, rematándose por un frontón completo en cuya cúspide hay una cruz. Lo más importante de la iglesia son los retablos, que constituyen el conjunto de retablos churriguerescos más importante y completo de toda la región. Fueron ejecutados por maestros del taller de Siete Villas. El Mayor fue realizado en 1734 por Raimundo Vélez del Valle. El retablo de la nave del Evangelio está dedicado a Santa Gertrudis y el de la Epístola a San José. En la calle central del retablo Mayor se encuentra la talla gótica de la Virgen de la Bien Aparecida, sobre peana renacentista, imagen datable en el final del siglo XV o principios del XVI. Su culto se remonta a 1605, cuando, y según la tradición popular, la Virgen se apareció a unos pastorcillos. 

La imagen de La Bien Aparecida

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Talla de Ntra. Sra. La Bien Aparecida

La imagen de la Virgen Bien Aparecida es una talla de reducidas dimensiones. Mide, incluido el pedestal, 21,6 centímetros. Posiblemente es la menor de cuantas existen en la geografía española. Las facciones del rostro y de la cabellera tienen un delicado barniz. Su parte delantera está estofada y la de detrás es plana. Tiene el manto levemente recogido con la mano derecha. El vestido es dorado con los pliegues en azul. El pedestal consta de cuatro franjas: la superior verde, las dos centrales doradas y la inferior negra. Los vestidos del Niño son de color mate. No se sabe quién modeló la imágen y se desconoce su origen. Existe la hipótesis de que se encontrara en la ermita de San Marcos, pero el hecho de que ésta careciera de retablo anula cualquier posibilidad. Su antigüedad no es anterior al siglo XV y actualmente se conserva intacta, cubierta con vestiduras de gran belleza. Es tradición que se apareció a unos niños pastores en agosto de 1605.