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La cena es uno de los momentos culminantes del Festival

En la villa de Bembibre, provincia de León, el sábado anterior al Martes de Carnaval tiene lugar el Festival Nacional de Exaltación del Botillo, en el que se puede degustar este embutido curado típico de la comarca de El Bierzo.

 Este encuentro nació en 1972 durante la celebración de la Salida del Santo; procesión que tiene lugar cada siete años y en la que los vecinos bajan al Ecce Homo desde el santuario hasta la Iglesia parroquial.

El gran día coincide con el sábado, aunque desde el viernes y hasta el domingo tiene lugar la Muestra y Degustación de Productos Bercianos, donde el botillo aparece acompañado de chacinas, castañas, mieles, quesos, orujos y vinos de la zona. Además, el festival viene precedido por una semana cultural.

La fiesta se convierte en un gran atractivo para las gentes del lugar y sus visitantes. Muchos participan en la cena popular, en cuya mesa se sientan más de 1.200 comensales que, previa adquisición de entrada, degustan una amplia carta de los productos de la comarca.

Coincidiendo con este Festival tiene lugar las Jornadas de Pinchos de Botillo y la Feria Agroalimentaria 'Villa de Bembibre'.

El Botillo de El Bierzo

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Botillo de El Bierzo

Los orígenes históricos del botillo son discutidos. Algunos historiadores afirman que su origen es romano y sugieren la posibilidad de que este plato fuera consumido durante su estancia en el Bierzo. De éstos pasaría al mundo medieval, y se convertiría en un manjar de abades, obispos y reyes. Otros afirman que fueron los monjes de Carracedo, o algún monje eremita, los inventores del botillo.

Los ingredientes básicos de este plato son la costilla y el rabo de cerdo, a los que puede añadirse lengua, carrillera, paleta o espinazo. A todos estos componentes se les añade posteriormente sal, pimentón y ajo.

El proceso de elaboración comienza con la selección de las materias primas y su troceado. Después se procede al adobo y sazonada antes de embutirlo. Continúa con el ahumado, con humo de leña de roble o encina, y concluye con el secado, que dura en torno a nueve días.

El resultado es una pieza de embutido con característica forma ovalada, color rojo plomizo, textura hebrosa y jugosa, aroma muy intenso y un peso aproximado de entre 500 y 1.600 gramos. La forma tradicional de cocinar el botillo es cocerlo en olla a fuego lento y servirlo acompañado de garbanzos, patatas, repollo o chorizo.

Los meses de invierno son decisivos para la campaña del botillo berciano, pues en esta época es cuando más unidades de este alimento se certifican. Por ejemplo, en el mes de diciembre se pueden alcanzar los 50.000 ejemplares. Y el Consejo Regulador puede llegar a certificar hasta 300.000 unidades en el transcurso de la campaña anual.

Pero este embutido no se ha quedado anclado en la tradición. Una empresa berciana sacó al mercado hace unos años el primer botillo en lata, que permite degustar este manjar de forma rápida y sencilla. En apenas 20 minutos, cualquiera puede tener en su mesa la posibilidad de degustar un menú netamente berciano. Una iniciativa muy interesante de cara al futuro de este exquisito producto.

En suma, el botillo del Bierzo constituye un producto de origen humilde pero muy adecuado para paliar desde el estómago los rigores invernales, una propuesta consistente y con sabor a tradición recuperada.

Publicado en http://laposadanet.com