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Alcaldesa en las fiestas de Santa Águeda en el barrio segoviano de Zamarramala. Fotografía: Antonio Tamarro

En el segoviano barrio de Zamarramala, la dulzaina y tamboril anuncian, a primera hora de la mañana, el acontecimiento: Alcalde y maridos quedan a expensas de las Alcaldesas, quienes ostentan poder por un día, al recibir las varas.

Las indumentarias están repletas de bellos ornamentos y simbolismo. Es un hermoso atavío de estilo siglo XVI, compuesto por:

Montera, titulada de 'Doce Apóstoles', la cabellera peinada en una sola trenza de la que pende un lazo de seda, con toca de gasa blanca, zarcillos de tres gajos, anillos y cruz de oro con brillantes, corales, medallas y relicarios de plata y un Cristo que se denomina 'tripero', sin duda porque se lleva en la parte anterior de la cintura; camisa de corchados, mantilla de paño negro y en la mano la vara de mando, de justicia y de autoridad.

Esta fiesta, que tiene sus orígenes en el año 1227, se celebra en honor a Santa Águeda, mártir nacida en Sicilia, y parece que está relacionada con la Conquista del Alcázar, que supuso una serie de privilegios para este pueblo y sus mujeres.

La celebración se extiende desde el jueves al lunes, ambos inclusive, de la primera semana de febrero.

Por fortuna la mujer actual no requiere un día al año para denunciar su sometimiento, pero sin duda esta fiesta nos muestra la historia que nos precede.

Orígenes

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Baile delante de la imagen de Santa Águeda. Fotografía: Antonio Tamarro

Los orígenes de la fiesta están relacionados con la conquista del Alcázar que supuso una serie de privilegios para este pueblo y sus mujeres, a las que se concedió el privilegio de mandar una vez al año.

Debe de entenderse que cuando nuestras antepasadas participaban en la fiesta su situación era diferente y por tanto, para ellas, esta era además de un momento de diversión, un acto lúdico, era la ocasión de reunirse, de liberarse del papel que ejercían cotidianamente como mujer casada y madre de familia, dependiendo en mayor o menor medida de la autoridad masculina y de las normas sociales vigentes.

Mandar las mujeres durante dos días debía de suponer algo distinto y diferente hace muchos años.

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En estas fiestas de Santa Águeda se entregan el 'Matahombre de Oro' y las 'Aguederas Honoríficas'

Parece ser que la fiesta en honor a Santa Águeda se celebra en Zamarramala desde 1227, pero no es tanto el hecho de los siglos que lleve celebrándose como la sensación de mantener una arraigada, profunda y ancestral costumbre.

La fiesta de Santa Águeda ha ido cambiando con el paso de los años, aunque mantiene la esencia y gran parte de ella se mantiene fiel a sus orígenes. Las modificaciones más actuales surgen como agradecimiento a los numerosos visitantes que acuden a Zamarramala a ver a las Alcaldesas, sobre todo desde que se declaró de interés turístico nacional. Es entonces cuando se crean los distintos nombramientos y galardones.

La fiesta es la expresión de nuestra cultura local, es una forma de decir quiénes éramos, quiénes somos y quiénes queremos ser.

Publicado en www.zamarramala.com

Principales actos

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Preparando la 'quema del pelele' en las Fiestas de Santa Águeda
Jueves de la primera semana de febrero

- Por la mañana las alcaldesas realizan una visita al Alcalde de Segovia para recibir el bastón de mando; así como a otras autoridades: Delegado de la Junta, Presidente de la Diputación, Subdelegado del Gobierno, etc. para invitarles a la fiesta, en Zamarramala se dice "avisar" a la fiesta. Ellas visten para este día el traje que se denomina "de avisar". También esta mañana reciben a los medios de comunicación para informar de los detalles de la fiesta.

Sábado

- Por la tarde tiene lugar el nombramiento de Alcaldesinas, manteniendo de esta manera ligadas a la tradición a las niñas de la localidad. Posteriormente avisan a todo el pueblo para que acudan a la fiesta, casa por casa. Al atardecer se celebran las vísperas en Honor de Santa Águeda.

Domingo

- Comienza temprano la actividad, porque el tiempo que se emplea en vestir a una Alcaldesa con el traje de gala y manteo rojo es al menos dos horas. A las doce, las dos Alcaldesas reciben a los invitados y junto al sacerdote y aguederas se encaminan a la Iglesia para participar en la Santa Misa.

Después, en la procesión, al dar vista al Alcázar, los abanderados casado y soltero, juran las banderas en honor a Santa Águeda y de sus espesas y madres. Asimismo las alcaldesas bailan al son de la jota emulando a sus antepasadas.

Seguidamente se procede en la plaza a la entrega de los distintos nombramientos, escuchar el pregón, quemar el pelele, etc. Cuando las fuerzas para continuar bailando empiezan a flaquear, se toma la típica 'tajada de chorizo' cocida en vino y continúa el baile y la fiesta hasta la noche.

Lunes

- Es el día en que participan en la fiesta casi exclusivamente mujeres y al ser un día laborable hay menor afluencia de visitantes. Quien sube a Zamarramala podrá disfruta con mayor tranquilidad de la Misa, verá a la Alcaldesas vestidas con el manteo azul y participará del baile de 'la gala'.

Concluye la jornada con el cambio de montera, finalizando el mandato de las Alcaldesas.

Martes

- En el último día de fiesta, tiene lugar un refresco de aguederas a las 12:00 horas y a las 22:00 se cierra la fiesta con la cena de hermandad, amenizada por una orquesta.