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Romería de la ciudad de Almansa al Santuario de Belén

La ciudad de Almansa, en la provincia de Albacete, el domingo siguiente a la celebración de las Fiestas Mayores en honor a la Virgen de Belén, realiza la Romería a la Ermita-Santuario de Belén, situada a doce kilómetros del núcleo urbano.

Multitud de almanseños recorren a pie la distancia que separa la población de la Ermita-Santuario de Ntra. Sra. de Belén, junto con la imagen de la Patrona, que es trasladada a hombros por los miembros de la Sociedad de Pastores por rigurosos turnos estrictamente elegidos y que compiten entre sí por ver quien hace los tramos que les corresponde lo más rápida y acompasadamente posible.

Allí permanecerá hasta el tercer domingo de septiembre, cuando los almanseños volverán a acompañar en romería a la patrona de Almansa, en su traslado a la inversa, es decir desde su Ermita-Santuario hasta la Iglesia de Santa María de la Asunción.

En el camino se hace una parada en la Fuente del Porvenir, danzas, bailes y reposición de fuerzas.

Sin duda, la figura más peculiar para el visitante es la del Vitorero quien, ataviado con capa, gorro y lanza, lanza vítores en honor a la patrona, repetidos al son por la multitud: 'Vito a la Virgen de Belén y al Niñico también', 'Agua Virgen de Belén'.

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‘Romería a la Virgen de Belén’, obra de Ruano

El Vitorero, que se remonta a la Batalla de Almansa, tiene su origen en un labrador que prometió que él y sus descendientes vitorearían a la Virgen si ella hacía que la Batalla transcurriera favorable para el pueblo. Como así sucedió, el Vitorero sigue vistiendo aquellos antiguos atuendos -morrión, gualdrapa y alabarda- y transfiriendo su papel a sus descendientes.

La tradición de esta Romería se remonta al siglo XVI, cuando la Virgen se encontraba en el santuario y los almanseños iban a hacerle sus rogativas. En siglos posteriores se comenzó a trasladar a Nuestra Señora de Belén a Almansa en casos especiales, cuando se requería su protección.

Santuario de Belén

Se asegura que nuestra Patrona ocupaba el Santuario desde el siglo IX. Claro está que el Santuario a sido transformado diferentes veces y que en su principio estuvo al cuidado de unos monjes ermitaños que tendrían una pequeña ermita y varios cenobios en sus proximidades. A mediados del siglo XVI, mediante una Bula Pontificia, pasaron el Santuario y la Virgen a poder de la Villa de Almansa. En 1628, Juan Sánchez Pulido, llevado de su devoción profunda a la Virgen de Belén, legó en testamento al Santuario los bienes que poseía en sus inmediaciones, disponiendo que fuesen administrados por una Hermandad formada por los Sacerdotes de Almansa. En 1715, y siendo Hermano Mayor D. Fulgencio Galiano Puche, se doró el actual retablo mayor del Santuario con las limosnas de la villa.

La Romería es, sin duda, el hecho sociológico más importante de Almansa. Entre 18.000 y 20.000 personas aprovechan para disfrutar un día al aire libre, en el que, además del tradicional arroz con carne y caracoles, también se degustan gazpachos, paella, 'gachamiga' y carne asada, junto con otras viandas preparadas en casa para recuperar fuerzas a la sombra de la arboleda, tras recorrer todo el camino.

Publicado en www.almansa.com