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Representación de la Morisma en la Plaza Mayor de Aínsa

Cada dos años, en los pares, en el último fin de semana de agosto o primero de septiembre, la plaza porticada de la Villa Medieval de Aínsa, en el Pirineo Aragonés, se convierte en el escenario ideal de la representación de la Morisma.

Tiene lugar en la noche del sábado y rememora la batalla entre moros y cristianos del año 724, durante el reinado de Garci Ximenez.

Allí se dan cita los vecinos de la Comarca del Sobrarbe que se convierte por unas horas en actores de lujo de este peculiar encuentro que tiene lugar a finales de Agosto o inicios de septiembre. Numeroso público asiste y disfruta de un drama histórico-popular, que narra los sucesos ocurrido en las cercanías de Aínsa, donde se ubica el monolito a la Cruz, en la zona de 'El Llano', cerca de 'Racanós' cuando, según cuenta la tradición, se apareció una cruz encendida sobre una carrasca, lo que alentó a las tropas cristianas, con la ayuda divina, para obtener el triunfo frente a los sarracenos.

Allí se dan cita los vecinos de la Comarca del Sobrarbe que se convierte por unas horas en actores de lujo de este peculiar encuentro que tiene lugar a finales de Agosto o inicios de septiembre. Numeroso público asiste y disfruta de un drama histórico-popular, que narra los sucesos ocurrido en las cercanías de Aínsa, donde se ubica el monolito a la Cruz, en la zona de 'El Llano', cerca de 'Racanós' cuando, según cuenta la tradición, se apareció una cruz encendida sobre una carrasca, lo que alentó a las tropas cristianas, con la ayuda divina, para obtener el triunfo frente a los sarracenos

Esta representación popular de celebración bienal, que tiene lugar en la noche del último sábado de agosto o primero de septiembre, mes en el que anualmente se celebran las fiestas patronales de la Santa Cruz, entronca con las fiestas de Moros y Cristianos de Aragón y el Mediterráneo, pero con características distintas; está datada en 1678, aunque se dejó de celebrar entre los años 1921 y 1970. Cada dos años se va añadiendo algún 'dicho', aunque la base fundamental es siempre la misma, la cual fue recuperada hace ya unas décadas.

La Morisma consiste en un drama histórico, que da imagen a uno de los blasones del escudo de Aragón, transmitido de generación en generación, que nos cuenta como sucedió la conquista de Aínsa por los cristianos en el siglo VIII. La obra está hecha en verso irregular y en la representación que tiene una duración de hora y media aproximadamente, participan vecinos del pueblo y la comarca, más de trescientas personas que representan diferentes 'papeles', bien sea como actores improvisados, figurantes, guerreros o bien en la confección de vestuario, escenarios, organización... Aquí es donde radica la originalidad de esta obra a la que cada vez acuden más visitantes.

Durante el fin de semana de la representación tiene lugar diversos y variados actos, como el mercado medieval y el ensayo general el viernes.