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Procesión de las Palmas y los Ramos. Fotografía: Asociación Torre Albarrana

La Semana Santa de Calatayud, en la provincia de Zaragoza, está considerada como una de las más antiguas y peculiares de España, encabezando la breve lista de poblaciones  españolas que cuentan con una importante representación bíblica.

Doce cofradías y hermandades de penitencia, la mayoría de ellas con alguna procesión propia, forman la Junta Mayor de Semana Santa, que es la encargada de organizar todos los actos que componen este ciclo litúrgico. Participan doce cofradías y hermandades, la mayoría de ellas con alguna procesión propia.

Durante toda la Semana, diversos actos y procesiones componen el importante y abundante programa de actos. El primer domingo de marzo se celebra un Vía Crucis, casi podríamos definirlo como pregón procesional de la Semana Santa en España. También en marzo, organizada por la Hermandad del Cristo de la Paz, se celebra la Exaltación del Tambor y el Bombo en la Plaza de España que concentra a grupos de tambores de un buen número de provincias.

La Semana de Pasión, la anterior a Semana Santa, tienen lugar diversos actos, entre los que destaca la lectura del Pregón. Del Domingo de Ramos, con la procesión de Palmas y Ramos, hasta él de Resurrección, con la Procesión del Cristo Resucitado y María Santísima de la Esperanza en la se realiza el Encuentro Glorioso.

 

Por tradición, alguno de los pasos procesionales iban acompañados del sonido de las tamboras y de las carracas, que se tocaban también desde los campanarios de las iglesias, cuando Cristo había sido crucificado. En los últimos años, han irrumpido con mucha fuerza en la Semana Santa Bilbilitana, los tambores y los bombos, que han hecho incluso, que hayan nacido nuevas cofradía y hermandades, incorporándose muchos jóvenes a los desfiles procesionales.

Todos los días tienen su desfile procesional, pero es en la tarde del Viernes Santo cuando alcanza el punto álgido, con la antiquísima Procesión del Santo Entierro, que sale  desde la iglesia de San Juan. En esta gran manifestación popular de fe, participan 24 pasos procesionales realizadas entre los siglos XVII al XX, portados por las 12 cofradías o hermandades penitenciales y más de 300 personajes del antiguo y nuevo testamento, formando las dos partes de la procesión, el Antiguo y Nuevo Testamento. En la plaza de España, se celebra el importante y antiguo Auto Sacramental del Entierro de Cristo.

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Descendimiento de Nuestro Señor el Jueves Santo en Calatayud. Diego Delso

Este Auto Sacramental, que por sus peculiaridades y antigüedad en una de las representaciones pasionales más originales y antiguas de España, ha llegado a nosotros en su estado original; se representa sin texto, tal y como exigían las autoridades eclesiásticas por respeto al Misterio que se conmemora. En el siglo XVIII, se incorpora la música que hoy se conserva.

La Junta Mayor cuenta con un grupo de tres liberados de distintas hermandades que se encargan de dirigir la Procesión del Santo Entierro; su hábito es: túnica y tercerol morados, medalla, cordón y corona franciscanos y en la capa de color negro, la cruz de los Santos Lugares- Los nudos hechos en el cordón de cada uno de estos celadores representan los años que llevan al servicio de la Procesión. Cada año, al terminar el Santo Entierro, cuando el Salvador es depositado en su capilla, estas personas, en una sencilla e íntima ceremonia, hacen un nuevo nudo a su cordón.

Origen de la Semana Santa de Calatayud

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Imagen de la Virgen de la Piedad en Calatayud

La Semana Santa de Calatayud fue creada en el siglo XV por los frailes de San Francisco de Asís, tras la importante fundación en esta ciudad de un monasterio de esta Orden. Los franciscanos idearon para la catequesis de los pobladores de Calatayud una obra teatral religiosa con el descendimiento de Cristo de la Cruz y su posterior entierro.

Pocos años más tarde ante la gran aceptación de este Auto Sacramental y ante la masiva asistencia de los bilbilitanos, los frailes de san Francisco, deciden hacerlo en la plaza Mayor de Calatayud, en su discurrir desde la iglesia de San Francisco a la plaza Mayor, nace el cortejo procesional del Santo Entierro al que año tras año se le incorporan nuevas figuras y personajes dando lugar a esta importante manifestación popular de fe que hoy podemos contemplar, convirtiéndose en una de las más antiguas y distinguidas tradiciones de Calatayud y de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Viernes Santo en Calatayud

El día de Viernes Santo, habitualmente a las ocho de la tarde, sale de la iglesia de San Juan el Real la procesión del Santo Entierro, momento culminante de las celebraciones solemnes de la Semana Santa en Calatayud.

Para la inmensa mayoría de los visitantes a nuestra ciudad, resultará un espectáculo sorprendente, distinto de las afamadas procesiones castellanas y andaluzas, y de las tamborradas del Bajo Aragón. En su concepción original, esta procesión de Calatayud pretende ser una narración, contada para el pueblo llano, de la Historia de la Salvación.

Iniciada probablemente en el siglo XVII, en el espíritu de la Contrarreforma (la reacción de la Iglesia Católica al Cisma Protestante), supone una forma de acercar la Historia Sagrada a la población, donde las personas ilustradas eran minoría. Iría en la misma línea que la narración de la Pasión que puede contemplarse en los ocho magníficos retablos de la Colegiata del Santo Sepulcro de esta ciudad, realizados entre 1620 y 1665.

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El Antiguo Testamento en la Procesión del Santo Entierro en Calatayud. Asociación Torre Albarrana

Aunque los datos de que se dispone son escasos, sabemos que la Venerable Orden Tercera de San Francisco hace una reorganización de la 'antigua procesión' en 1846, constando la restauración de bastantes figuras, y la enriquece en las tres décadas siguientes, hasta formarse, aproximadamente, como hoy la podemos contemplar. Así se mantuvo hasta que, ya en este siglo, a finales de los años setenta, la 'modernización' de la liturgia hiciera caer en desgracia a este tipo de celebraciones tradicionales. Em 1972 se decide su supresión, sacándose sólo el Cristo Yacente o 'Salvator'.

Durante bastantes años, los habitantes de Calatayud y también los de su comarca, añoraron la antigua procesión desaparecida. Hasta que en 1981, un grupo de personas de variada significación, decidió su recuperación. Se desempolvaron vestimentas, se montaron 'pasos', y ya ese mismo año salió con gran dignidad.

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Procesión del Santo Entierro el Viernes Santo en Calatayud. Asociación Torre Albarrana

En los años sucesivos se prosiguió con entusiasmo esta labor, lográndose en 1990 que la procesión saliera completa, incorporando incluso elementos de los que apenas se tenía noticia, y criándose cofradías nuevas. La historia de la procesión es una historia viva, y al igual que su enriquecimiento ha sido progresivo, no hay que descartar nuevas incorporaciones en el futuro.

El solemne desfile, que puede tardar una hora en pasar, tiene dos partes diferenciadas. La primera corresponde al Antiguo Testamento y los personajes son de carne y hueso, adecuadamente ataviados. La segunda, más extensa, consiste en la narración de la Pasión según los Evangelios, y las escenas, salvo excepciones, están representadas por grupos escultóricos montados sobre peanas, la mayoría de ellos a cargo de las varias cofradías existentes.

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Procesión del Santo Entierro en Calatayud. Asociación Torre Albarrana

Hay que advertir de entrada, para que no haya desilusiones, que el nivel artístico de la mayoría de estos grupos escultóricos es muy modesto, y no puede compararse por ejemplo, con las magníficas tallas de la escuela de Valladolid. Lo mejor es el crucificado que portan los Hermanos de Cristo, del siglo XVII, y el Jesús con el Cirineo, obra de Gabriel Navarro, de finales del siglo XVIII.

La mayoría de las figuras fueron realizadas por José Alegre, que quizás en gran parte restauró obras anteriores, a mediados del pasado siglo. Y por las mismas fechas Mariano Ballesteros también restaura pasos y hace alguna figura. Se trata de un arte de carácter popular en el que se aprovechan a veces cabezas procedentes de retablos.

Ya en este siglo algunas cofradías han adquirido sus imágenes en los Talleres de Arte Cristiano de Olot. Y es que no hay que buscar grandes obras de arte en esta procesión, sino admirar una tradición de fervor popular, de la que son reflejo los ingenuos grupos escultóricos, pero sobre todo, la encarnación de personajes del Antiguo y Nuevo Testamento.

Por Agustín Sanmiguel Mate

Postre de la Semana Santa Bilbilitana

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Torrijas de la Semana Santa bilbilitana

Durante Semana Santa, además de disfrutar de las numerosas y tradicionales procesiones, es justo y necesario darse una vuelta por los bares bilbilitanos para catar la popular limonada y las riquísimas torrijas, uno de los postres estrella de estos días. Sin duda es un placer degustar este sencillo plato típico.

Os enseñamos el secreto de su receta para 4 personas:

Ingredientes: 

  • 5 huevos · Leche · Pan del día anterior
  • Canela · Aceite para freír las torrijas:
  • 8 Cucharadas de azúcar
  • 1 Vaso de agua · 3/4 L. de leche
  • La corteza de una naranja
  • 1 cucharadita de granos de anís
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Torrijas típicas de la Semana Santa bilbilitana. Asociación Torre Albarrana

Se corta el pan en rebanadas como para tostadas, se echan en una fuente a remojar en leche. Se pasan por el huevo y en una sartén con abundante aceite se fríen. Una vez fritas se van echando en otra fuente. Se espolvorean con azúcar y canela, mezcladas previamente. Para que no se ponga el aceite negro y espumoso, freiremos en el aceite un trocito de papel de aluminio o dejaremos en el mismo aceite una cascara de huevo mientras se fríen. Caldo para las torrijas: Ponemos el azúcar en un cazo al fuego para que se tueste, removiéndolo con una cucharada. Cuando el azúcar este completamente tostada (sin llegar a ponerse negra para que no amargue) añadimos el agua para deshacerla. A continuación añadimos la leche, la corteza de naranja y los granitos de anís y dejamos cocer unos diez minutos para que coja el sabor de todos los ingredientes. Posteriormente añadiremos esta salsa a las torrijas para que se empapen bien en ella.

Publicado en http://balneariodeparacuellos.com